Harina petrificada

por Tas Walker
Publicado por primera vez en:
Creation Ex Nihilo 23(1):17
Diciembre 2000 – Febrero 2001
traducción por Carlos Fray


Las rocas oblongas en Eureka Springs Gardens en Arkansas, EUA, producen una sonrisa curiosa en los turistas, una vez que las exploran de cerca.
Grises y planas, las rocas tienen una marca de fábrica asemejando un ordinario costal de lona. ¡Claramente se asemejan a sacos de harina! El fondo de uno de los sacos está alargado y aun preserva un patrón de costura. La parte superior está unida hacia el centro, con arrugas petrificadas, como si una vez hubiera estado atada con un cordón.
Aunque parecen bolsas de harina, son pesadas y difíciles de levantar. La más grande pesa 38 kg (84lb) – más de tres veces el peso de la cantidad de harina que contendría.
Las bolsas, también tienen diferente textura a las originales. Una bolsa de harina normalmente es suave, y se flexiona cuando las levantan. Estas bolsas son tan duras como las rocas. Producen un duro y agudo sonido cuando se les da una manotada, y romperían sus nudillos si les diera un puñetazo.
Un letrero da pie a la historia: ‘Está usted viendo partes de sacos de harina petrificados del molino Blue Spring.’ Aunque no se pueden comer, esos sacos de harina petrificada ‘alimentan muchos pensamientos’.
En el ojo de agua conocido como Blue Spring, se encuentra la clave para la petrificación de esos sacos de harina. Es un estanque circular tranquilo de al menos 155 metros (510 piés) de profundidad, en el que agua fresca brota silenciosamente de la tierra a 150 millones de litros (38 millones de galones) por día. Es la característica de ese lugar.
Desde los 1840s, el agua del manantial ha sido usada para manejar grandes molinos de trigo y maíz. Es muy probable que las bolsas de harina se fabricaron en el molino, y fueron abandonadas cuando dejó de operar, alrededor de 1903.
Las bolsas se petrificaron después de que se saturaron por el agua del manantial. Los minerales de la piedra caliza de los estratos se disuelven en el agua del manantial antes de fluir de la tierra. Después, aquellos minerales se cristalizan en los empapados sacos de harina – transformándolos en roca sólida.
Una pequeña muestra de la harina petrificada fue tomada de las bolsas para su análisis. Fue como martillar una roca dura. El examen microscópico reveló que la harina aún estaba presente, pero todo el espacio del aire lo ocupaban pequeñísimos cristales de carbonato de calcio. No hay residuos de la bolsa arpillera— debió haberse podrido.
Se nos ha dicho que la petrificación requiere de un tiempo inimaginablemente largo—millones de años—para llevarse a cabo. Debido a esta condición cultural, la gente se sorprende al descubrir que las rocas se pueden formar rápidamente. Esta sensación de sorpresa es la razón de la exhibición, y el aviso a lo largo de los sacos lo explica todo:
‘Comúnmente se cree que la petrificación es un proceso que lleva millones de años... ¡eso no es verdad! Bajo condiciones ideales la petrificación puede llevarse a cabo en tan poco tiempo como tres semanas.’
Es un hecho. La petrificación no necesita millones de años. Los objetos pueden endurecerse muy rápidamente bajo condiciones correctas. La evidencia se encuentra a nuestro alrededor. Sólo necesitamos ojos para ver y voluntad para aceptar lo obvio.